Récolte

Isaac G. Calderón (Valencia, 1979) es un poeta y director creativo que publicó el año pasado su primer libro titulado La parábola del arcoíris con prólogo de Victoria Cirlot en la editorial Los Papeles de Brighton. Con anterioridad, había publicado poemas en distintas revistas como Fósforo, Ciberayllu o Lunas Rojas, en catálogos de arte y en la antología Poesía para nadie (Valencia, 2005). Aquí se pueden leer algunos de esos poemas.

Recientemente, ha escrito un artículo en el blog iberoamericano Vertiente Crítica dónde habla de su libro e incluye el poema Recolección y mi traducción al francés Récolte.

El libro se presentará el próximo 26 de septiembre a las 19 h en la librería La Central de la calle Mallorca en Barcelona.

Ensopegues

Sentint estar en aguait ma dolor,

sabent de cert que en ses mans he de jaure,

Àusias March

Ensopegues:

error i dolor,

vells coneguts.

Sense rancúnia

i sense enyor

us abraço,

conviurem junts

sense covardia

a la mateixa casa,

al mateix llit,

al mateix cos.

-Batega cor

i calla!

Comiat

baixa-01

 

Acomiadar-se d’un mateix,

invisible als ulls dels altres.

 

Cents d’aranyes teixint

teranyines a l’alba del comiat,

cordant amb potes àgils

tot rastre d’identitat.

 

Cents de cadenes estacant

paraules a la nit del comiat,

estrenyent amb melangia

tot rastre d’identitat.

 

Morir de nou:

llàgrima o estel?

 

Renéixer amb tu,

lilà,

olor única i certa.

 

Soy una mujer de agua 

​Me dijo que le siguiera. Aún oigo su eco en la montaña vacía. Algo se perdió y no volvimos a encontrarnos. Ese no adiós es una zarza espesa que se enreda en la piel, pero no sangra. Sentada en los lunares de la noche, mis venas se secaron contemplando las lágrimas polvorientas. Ahuyenté todas las palabras y dibujé un día soleado como una niña que se mece en el columpio de la ingenuidad. Me llené de melodías, me sumergí en el mar del infinito utópico. Nací en el silencio de su voz, en las ondas, en la sal. Soy una mujer de agua que añora los colores. Por eso, hoy, los fui a buscar en las entrañas. Allí es donde el deseo pervive, allí es donde se esconden las hojas verdes, las amapolas, la eterna luz, los besos, los abrazos.